Vestidos cortos boda y damas de honor

Con el fin de no crear conflictos, Nona Florensa accedió a diseñar vestidos de damas de honor que una gran cantidad de damas de honor necesitaban.

Las marcas externas en muchas ocasiones no son colaboradoras, especialmente cuando se trata de elegir el vestido adecuado, y luego hay que decir que la novia tiene una idea bastante clara de lo que quiere en su día, lo que complica la elección final… Aquí un testimonio:

No permitas que nadie imponga tu día como dama de honor. Por mi parte, he entendido demasiado tarde y a mi costa esa realidad… Cuando mi marido y yo decidimos casarnos, me moví en mi pequeña nube y dispuestos a organizar el mejor día de mi vida.

Pronto surgió la cuestión de las damas de honor. Elegí 4 personas cercanas a mí y por obligación a la hermana de mi esposo.

Debo decir que entre ella y yo, nunca hubo amor loco, pero para complacer a mi marido, yo estaba de acuerdo en que utilizara un vestido de damas de honor algo diferente al de las demás.

Así que aquí estaba con 5 damas de honor un poco diferentes. Hasta el momento todo iba “bien”. Al elegir su atuendo, me fijo una cita en una tienda de ropa ceremonial y la única que brillaba por su ausencia era mi cuñada… obviamente.

Ella estaba sufriendo de una tos pero a su manera, me propone un modelo de vestido que por suerte a las 4 chicas les pareció correcto.

En cuanto al color, era imposible tener 5 vestidos del mismo color, el vendedor nos ofreció elegir vestidos idénticos, pero en un color monocromático. Sin embargo, los hice a un lado hasta que llegara la cuñada y así ella también poderselo probar antes de comprarlos.

A la mañana siguiente, mi hermanastra se cura de su tos mágica, así que se va con destino a la tienda, fumando su cigarrillo…

Lo que deduzco es que ella no quería sacrificar una tarde probándose vestidos para la boda de su hermano y me entero después de que pasó la tarde con su novio… en fin, me tomo una dosis de aire fresco, sonrío y le digo hola.

Entramos en la tienda, me dirijo al vendedor y le preguntó si mi hermosa cuñada puede probarse uno de los vestidos que dejamos de lado el día anterior. Ella se coloca otro vestido corto de boda, por lo que identifica “el tamaño que necesita” y a sabiendas que no existe otro vestido disponible en ese tamaño, se tomó la molestia de destrozar lo planeado.

Tomo otra respiración profunda y le explico que no es posible el uso de ese vestido para todas las chicas. Si hubiera demostrado una implicación mínima habría hecho el esfuerzo para encontrar una solución diferente, pero luego sinceramente no quiera volver a mover otro encuentro para encontrar el modelo para ella, lo que implicaba un esfuerzo de venir junto con las otras.

El episodio termina allí con los vestidos damas de honor, porque al salir con ganas de matarla, encontramos la tienda de Nona Florensa, con explicarle la situación, nos presentó una gama de vestidos espectaculares que permitió que cada una estuviera satisfecha con su vestido.

En cuanto a los zapatos, he propuesto un modelo que se adapta a los deseos de la mayoría de las niñas, un zapato de tacón de 5 cm. Claro… mi cuñada usaría sandalias.

Creo que hay personas que no entienden que la boda es de la novia, por lo tanto, no conviertan un conteo de flores a una relación con las diferencias egoístas de las damas de honor.

Es mejor no olvidar que organizar una boda no es democracia!!! Y si eso no te conviene ser dama de honor, no pasa nada, solo dilo y se entenderá.

Elije tu espacio y acércate a tiendas que te faciliten los vestidos de novia y de damas de honor que necesitas.

 

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