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Lanzamiento en Madrid de Somos Madurescentes: una nueva voz social que busca el reconocimiento de las masas

• Freud  denominó 
Madurescencia,  ya  en 
1914,  a  la 
etapa  que transcurre entre la
edad adulta y la vejez.

• Según datos del INE, en el año 2020,
casi un 50% de la población española será madurescente.

• Un canta-autor del siglo XXI y una
mujer de 53 años, se unen en este proyecto, luchando por defender las bondades
de cumplir años.

Somos Madurescentes se dará a
conocer a través de un video-clip musical que será lanzado antes del concierto
de Joaquín Sabina el próximo 21 de junio
en el Wizink Center de Madrid.
También se verá el 22 de junio,
antes del segundo concierto de Sabina en Madrid, y el 23 de junio, en el mismo recinto, en el previo  al 
concierto de  Miguel  Bosé. 
A  partir  de 
aquí,  varios  recintos 
y  festivales musicales que apoyan
esta iniciativa, lo exhibirán igualmente, con el ánimo de que esta voz social
se haga popular y se identifique como una “natural” etapa de la vida, previa a
la vejez.

Somos Madurescentes nace con la vocación de romper con los estereotipos
ligados a  la  edad, 
y  de  crear 
un  colectivo  al 
que  puedan  sumarse 
todos  los  que 
se  sientan  identificados 
con  el  concepto. 
A  través  de 
su  página  web 
y  de  las 
redes  sociales,  se 
pretende  potenciar  la 
aceptación  de  los 
madurescentes,  difundir  cómo 
son  estas  personas que, a medida que  se van acercando a los míticos 50 años,
empiezan a  ser  consideradas 
“viejas”  sin  que 
la  sociedad,  en 
general,  repare  en 
sus  valores,  en 
las  inquietudes que tienen, en la
experiencia que pueden aportar, así como su manera de  ver y sentir la vida. Saben que los avances
científicos muy probablemente les permitan 
superar  en  perfecto 
estado  los  100 años, 
y  no  están  dispuestos a  que 
sus  hijos,  compañeros 
de  trabajo,  y 
la  sociedad  en 
general,  les  incluyan  ya 
en  la  hasta 
ahora  llamada “tercera edad”.

El  propio 
Freud,  en  el 
año  1914,  definió, 
por  primera  vez  la  adolescencia 
y  la  madurescencia
como las principales etapas de transición en la vida. Pero las
guerras,  las  epidemias 
y  las  dificultades 
de  tiempos  pasados, 
han  hecho  que 
solo  ahora  se 
hagan mayoritarias  las  primeras 
generaciones  de
madurescentes  en  España, 
nacidos  durante el baby-boom, y
con hitos tan dispares en sus biografías como haber vivido la  dictadura, la llegada de la democracia, la
crisis y el desencanto político. 

Recientes estudios como el de Ipsos, hacen hincapié en que “el 
futuro y el presente,  es de los
mayores de 50”. Y es que, pese a las dificultades que rodean, sobre todo,
a  los 
madurescentes  des-empleados,    es 
uno  de  los 
grupos  con  el mayor  poder 
adquisitivo.

Algunos  medios 
de  comunicación  están 
empezando  a  hacerse 
eco  de 
los  cambios producidos en el
mercado por la abundancia de este tipo de consumidores: personas  de más edad, con escasas obligaciones, con
más  tiempo libre, con ideas  claras de lo  que quieren y lo que no, con suficiente
independencia económica…

Curiosamente, el 68% de la población madurescente no se
identifica con la publicidad  actual,  y 
probablemente  por  ello 
las  marcas  son 
las  primeras  que 
han  empezado  a 
reaccionar.

Pero  en 
el  afán  de 
que  no  sea 
el  consumo  quien 
marque  nuevas  normas 
para  esta  etapa 
de  la  vida, 
y  sean  los 
propios  madurescentes  los 
que  puedan  identificarse 
y  manifestar  sus intereses, Jorge Medina Lueje, canta-autor del  siglo XXI, que narra en  sus particulares raps, con toques de jazz, la
realidad del día a día. Y Alicia García, una 
mujer cansada de que, desde que
cumplió los 50’, a ella y a su entorno se le cierren  algunas puertas, han puesto en marcha
este proyecto que por rompedor y pegadizo, 
pretende llegar especialmente a los más de 15 millones de madurescentes
que ahora  mismo ya viven en nuestro
país.

Lo genuino de este videoclip es
que muestra gente real,
perteneciente a esa franja de  edad, con
sus arrugas, sus gestos, su estética, todos colaboradores convencidos que
se  aceptan  a  si
mismos  y 
no  se  avergüenzan 
de  las  señales 
que  el  paso 
de  los  años 
va  dejando en su vida. La letra,
con una música pegadiza y diferente,
habla de ellos como  colectivo, sin
etiquetas pero, recordando que tienen un sitio, cada vez más importante,
en  esta 
sociedad  que,  nos 
guste  o  no, 
tiende  a  envejecer. 
Algo  que,  según 
los portavoces de Somos
Madurescentes
, no podemos seguir sin tener en cuenta.